Nunca
No, no importa cuánto te quiera, no empezaré a fumar Camel en lugar de Lucky Strike :P
Aunque digas que algún día me convertirás. Ja.
No, no importa cuánto te quiera, no empezaré a fumar Camel en lugar de Lucky Strike :P
Aunque digas que algún día me convertirás. Ja.
Quien me conoce sabe que los waffles me encantan, estoy enamorada de las fresas y soy adicta al café. Tomando esto en cuenta, les presento mi delicioso desayuno de hoy (después de cuatro cafés).
Me quemé el dedo sacando el jodido waffle para ponerlo en el plato pero al menos ya aprendí. Ahora que Tambis ponga su cafetería le van a dar ganas de retirarme su amistad por el desmadre que tengo planeado hacer en la cocina :D

"Con qué poco nos conformamos..."
Mis obstáculos invisibles que no permiten llegar al corazón responden a tu recuerdo.
De pronto me descubro evitando ciertos temas para no violar nuestra intimidad o me doy cuenta de que no me permito ser totalmente la yo que fui contigo. Evito el sarcasmo y el desdén, los juegos y los gritos, las cosquillas y la cocina, los libros en un parque y hasta la falda verde que decías amar.
Hay cosas que sólo me permito ser contigo y es cuando acepto que Marías tiene razón y nos conformamos con tan poco.
Yo te amo por todo lo que eres, hasta tu agresividad y lo mucho que disfrutabas verme llorar, tú me amas no a pesar de mi violencia, berrinches, defectos y locuras sino por eso mismo...
Y resulta que nuestro amor es tan grande por tan pocas cosas. Tan sólo porque soy yo sin prohibiciones y eres tú sin conflictos. Y nos acomodamos.
Si hay algo que amo con todas mis fuerzas es el café. Yo puedo dejar de comer o de fumar pero no de tomar café. No soy de las personas que toman una taza en la mañana y otra en la noche, no, no, no, yo soy de las que toma café todo el día y mis capuchinos son con cinco o seis shots de express. En mis mejores épocas tomaba unos seis o siete litros diarios. Incluso ahora, cuando no tomo café me entra un síndrome de abstinencia bárbaro. Dejando esto claro sólo me reiré un poco de todos aquellos médicos que insisten en que lo deje de tomar.
Prrrrt.
Mi mamá y hermana llevan casi tres semanas cuidándome como si fuera una niña de diez años, claro que más bien me siento de seis. Manuel tiene una palabrita para mi pequeña situación, dice que no me caí, que sólo "broté". Tal vez, tal vez broté pero es que está mal brotar así, o sea, la última vez que levanté el tapete y dejé salir a mis monstruitos perdí algunas cosas, un plan y a una persona maravillosa.
No, no me estoy volviendo emo ni es un post depresivo-azotado. Todo lo contrario, es el otro extremo ridículo del asunto, ese en el que si te está yendo medio mal es porque también te está yendo medio bien.
Además, tengo un hombre mega cool a mi lado que ha estado al pie del cañón conmigo... como si estuviera convencido de que me quiere en su vida por mucho tiempo :)
Hay gente que escribe sólo como catarsis, de alguna manera las desprecio y admiro.
Por supuesto que yo escribo en parte por eso pero es distinto... hay cosas de las que nunca he podido escribir, esas cosas que no te dices ni a ti misma, ni a solas, ni a oscuras. No sé, tal vez es un pretexto chafa pero así es. Yo escribo como catarsis pero una catarsis de las cosas que ya racionalicé...
Yo le digo que me perturba lo stalker que soy con él, él me dice que mientras los dos lo disfrutemos está bien.
Yo le digo que también me perturba lo linda y cariñosa que soy con él. Él me dice que le encanta que sea así con él.
Yo le digo que, hasta el momento, nunca le he hecho una ojetada y que a mí me gustan mucho las ojetadas pero que nomás no me nacen. Él dice que tal vez no había querido así y que prefiere que no le haga ojetadas. Yo sí había querido, mucho, demasiado, incluso una vez amé. Sólo que con él es más fácil todo ¿me explico? O sea, lo que hay es tan "raro" que no empiezo a funcionar mal debido al estrés. Ja, qué pésima comparación, pero es justo eso: me siento cómoda.
Él me dice que me quiere atentamente, concentradamente, desenfadadamente y con fruición. Yo lo quiero naturalmente, fácilmente, sinceramente, inductivamente, deductivamente, descaradamente, racionalmente y con un gozo brutal.
Y sigo sintiendo ese escalofrío delicioso con cualquiera de sus besos y de sus caricias. Incluso lo siento con sus palabras...
"Generalmente lo que los hombres hacemos es tener una mujer con la que nos involucramos como hombres y con las otras sólo involucramos al pene."
-Germán Ortíz-
No que sea nuevo pero sí me dio mucha risa que me lo dijeran en plena terapia.
A veces caigo en cuenta de que en todo este proceso de autoconocimiento que traigo ahorita he vuelto a Víctor mi centro, una especie de piedra angular que me dice por dónde sí y por dónde no, qué puedo apostar y qué no, qué cosas apuesto para que se jodan y cuáles debo apostar para que se multipliquen, alguien que me jala las orejas y me obliga a aventarme cuando no soy capaz de obligarme yo misma a hacerlo. Y yo que ya quería creerme acostumbrada a que la voz que me obligaba a aventarme era la mía y no la de alguien más... Y no me logro decidir entre si está terriblemente mal o sólo mal. Vamos, está claro que se me da eso de volverme emocionalmente dependiente por momentos y no creo que sea bueno, ni justo, ni nada agarrármelo a él de punto de apoyo y al mismo tiempo de palanca. Además no soy el tipo de persona que puedas agarrar de protegida; soy más perro callejero que faldero. Siempre estoy viendo cómo sacar ventaja de las situaciones y me entrego a lo que creo sin medidas ni reservas sólo para luego decidir que la neta no quería eso sino otra cosa totalmente distinta. Y bueno, los protegidos no deben andar enviando a la basura todo lo que sus protectores les dan sólo porque "la neta no era lo que quería". Eso es mucho de lo que pasa conmigo, no es que no sepa qué quiero, siempre he sabido qué quiero, la cosa es que quiero cosas distintas a cada rato.
O tal vez es sólo que me da miedo darme cuenta de que en algún momento lo puedo hartar de tanta pinche complicación y chaqueta mental. Porque si algo me queda claro es que yo no podría andar de protector de alguien de mi calibre. Es más, tal vez ni siquiera sería mi amigo, mi cuatito sí. Debe ser muy divertido ser mi cuatito cuando me entra el desmadre y las manías. Es más, estoy convencida de que hasta mis compulsiones y mis obsesiones son divertidas. Pero ya me desvié, lo que quería decir es que creo que sería muy cansado y terminaría mandándolo al diablo en poco tiempo. Cada vida tiene su propia complicación como para que una pinche loca venga a aventarme las suyas y usarme de avión. O de escalerita.
Y yo no soy fan de las escaleras.
Yo lo que quiero es tener 16 ó 17 de nuevo.
Es una bonita edad. Bueno, al menos fue una de mis edades más divertidas. Con carcajadas sin discreción alguna y lágrimas sin pudor, con gritos de frustración, un amor violento y desesperado, mucha cafeína, muchos cigarros, muchas promesas y creyendo en el potencial que me decían que tenía.
Sobretodo eso.
"Yo lo que quiero es irme de fiesta,
Y divertirme, pasarlo en grande
Es ir por libre, besar a un chico
Y emborracharme.
Yo lo que quiero es vivir mi vida"
Ruido, ruido, ruido, muchos gritos.
Silencio, silencio, silencio.
Más ruido.
Confusión, silencio, mucho oxígeno, tanto oxígeno que duele respirar. Más silencio.
Y entonces sólo te queda saltar o te desmadras.
No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino.
Naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil.
no seas caricia ni guante;
tálame como un silex, desespérame.
Pues, respondiendo la meme de Manuel, aquí van cinco marcas que tienen que ver con cosas que hago constantemente:
1.- Fumo Lucky Strike.
2.- Bebo café de Vía Corta, leche Lala y agua Bonafont.
3.- Juego o dejo de jugar con ayuda de Eli-Lilly
4.-Me lavo el cabello con Tec Italy o con Farouk, el cuerpo con Dove y la cara con Caudalíe (y sí, lo hago muy frecuentemente, pero luego hablaremos de esos traumas.
5.. Escribo con Gelly Roll (ya sé, qué teta).
Y le paso esta meme a Aule, Lú y Luis.
Me declaro amante de la velocidad y del peligro. Siempre quiero acelerar y hacer pendejaditas cuando el camino es difícil y me tengo que obligar, muy concientemente, a bajarle. Y no es del todo una queja. A través del tiempo me he dado cuenta del costo de oportunidad que implicaría abrirle la reja a mis babosadas así que prefiero mantener mis demonios a raya aunque de repente eso le quite por completo lo divertida a mi vida. Pero insisto, no es queja, al contrario es una manera de celebrar todo lo que he decidido y me esfuerzo en ser. Diario.
Es por eso que me da miedo esto. No me da miedo la situación, el sentimiento o el tiempo perdido. Mucho menos los comentarios que se desatan ni tener que lidiar con todo lo que ya destruimos. Me da miedo que tienes cara de boleto de regreso a esas diversiones de las que alguna vez juré querer escapar y, bien o mal, he logrado. Y es que así es mi vida, nunca lo entendiste y tal vez nunca lo entenderás, pero para mí todo es una pinche bola de nieve.
Quién sabe, tal vez me doy miedo yo.
Víctor (†) dice:
Creo que, como me dijiste antes, no debes ponerle virtudes a las personas a priori
Save a horse, ride a cowboy dice:
no, no se las pongo... sólo... ash, soy una gelatina emocional. Discúlpame, sorry por embarrarte
Víctor (†) dice:
Debes comenzar a dejar de ofrecer esa disculpa hija. No embarras de nada
Víctor (†) dice:
La amistad es un velo invulnerable a las gelatinas emocionales
Y de pronto recuerdo que hay personas increíbles en mi vida y que no sólo me mantienen cuerda, también me hacen sentir como una jota ridícula...
Anoche llegué a mi casa y Pablo estaba en el estacionamiento. Según yo él no tenía ni la más pirandella idea de dónde vivo.
En fin, dejé a Muñe en su casa como a las 11:15 y no sé por qué no me dí cuenta. O sea, muñe vive casi frente a mi casa. Pero no, no lo noté. Llegué a mi casa, me bajé del carro y lo primero que escuché fue un "Te desapareciste un buen rato. Hasta cambiaste de celular." Me freakee, no sabía qué decir ni qué hacer así que hice lo único que pude. O sea, no hice nada. Me había planteado el hipotético caso de encontrármelo en algún lugar y tenía súper pensadas mis posibles reacciones. En mi mente yo iba a ser dueña de la situación por completo, iba a ser todo a mi manera y pues, chin marín.
Y me molesta, me caga en realidad, porque entonces los años a mí sí me pasan en balde. No crezco. No cambio. Creí que lo hacía y tiene que llegar un pendejo despreciable a hacérmelo notar.
Y su timing no podía ser mejor ¬¬